Fantástico 2012
Programación infantil del Carnaval Internacional de las Artes.
Del 9 al 12 de febrero de 2012.
Entrada Libre

Presentadoras Cristina Amortegui y Sabina Blanco.
PROGRAMACIÓN OFICIAL
Jueves 9 de febrero:
3:00 Biblioburro del profesor Soriano
3:30 Carrosello- Italia: carrusel de música, títeres y teatro gestual
4:00 Celso Román y sus fantásticos cuentos
4:30 Un circo de sueños: Colectivo Fusión Experimental
5:00 Dra. Clown: ¨show interactivo, terapia de la risa¨
5:30 El maestro Turco Gil y los niños del vallenato
6:00 James Giraldo, El niño ilusionista.
6:30 Swing Latino, niños campeones mundiales de salsa
Viernes 10:
3:00 La carreta Literaria de Martin Murillo
3:30 Carrosello Italia: carrusel de música, títeres y teatro gestual
4:00 Celso Román y sus fantásticos cuentos
4:30 Un circo de sueños: Colectivo Fusión Experimental
5:00 Dra. Clown: ¨show interactivo, terapia de la risa¨
5:30 Bambazú y su grupo 30 niños tamboreros
6:00 James Giraldo, El niño ilusionista.
6:30 Swing Latino, niños campeones mundiales de salsa
Sábado11:
3:00 Carrosello Italia: carrusel de música, títeres y teatro gestual
3:30 Celso Román y sus fantásticos cuentos
4:00 Dra. Clown: ¨show interactivo, terapia de la risa¨
4:30 Un circo de sueños: Colectivo Fusión Experimental
5:00 Aurelio Cheveróni y sus amigos del club 10
5:30 Bambazú y su grupo 30 niños tamboreros
6:00 James Giraldo, El niño ilusionista
6:30 Swing Latino, niños campeones mundiales de salsa
Domingo 12:
3:00 CARROSELLO Italia: carrusel de música, títeres y teatro gestual
3:30 Ante el futuro con Juan Gossaín
4:00 Dra. Clown
4:30 Un circo de sueños: Colectivo Fusión Experimental
5:00 Aurelio Cheveróni y sus amigos
5:30 Bambazú y su grupo 30 niños Tamboreros
6:00 James Giraldo, El niño ilusionista
6:30 Swing Latino, niños campeones mundiales de salsa
Nadím
Colombia. Caricaturista.

Es muy posible que Nadim Amín, nacido el 31 de octubre de 1976, sea otro de aquellos felices frutos del Carnaval de Barranquilla. En su carrera de caricaturista, que ya se va acercando a la veintena de años, se ha mostrado, con humor, como decidido enemigo del maltrato infantil y animal, defensor de la profesionalización del humorista gráfico y poco amigo de dejar pasar las ligerezas y el cinismo de la política. Sin embargo, y por cuenta del Carnaval de las Artes, es la primera vez que viene a trabajar a su natal Barranquilla.
Amín estudió publicidad en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, de Bogotá, y los primeros en conocerlo fueron los niños, a quienes ha enfocado una buena parte de su trabajo. En la franja infantil del canal RCN contaba con un espacio donde enseñaba a los pequeños, en vivo y en directo, a dibujar y crear personajes. Como ilustrador y publicista ha trabajado con importantes editoriales y agencias de publicidad y últimamente se ha dedicado a la caricatura de opinión desde los blogs del periódico El Espectador.
Una buena parte de su trabajo se ha difundido por las redes digitales, en las cuales muestra una intensa actividad viral a través de Twiter, Facebook y Flickr. Inspirado en los cartoons que de niño veía los sábados por la mañana, su dibujo busca conseguir con la menor cantidad de trazos la mayor expresión e intención. Es, al tiempo, considerado una de las plumas más rápidas de la profesión en el país.
il Filo del discorso

No importa si es un parque, un ancianato o una escuela, menos importa si el idioma es turco, español, catalán o italiano, divertir y enseñar por encima de las barreras geográficas, políticas o culturales es uno de los objetivos que consigue en sus montajes escénicos la compañía Ilfilodeldiscorso. Lleva más de una década recorriendo escenarios de todo el mundo, compartiendo con compañías inglesas, croatas o palestinas y, sobre todo, consiguiendo que miles de niños sueñen, rían, canten y se la pasen bien.
Conformada por Ignazio Chessa y Elena Solinas, Ilfilodeldiscorso ha explorado a lo largo de su trayectoria el teatro clásico, el clown, el cabaret, las revistas musicales y los títeres. Estas y otras disciplinas se combinan en los diversos montajes que ha llevado por lugares tan distantes como Barcelona, Ámsterdam, Londres, Buenos Aires, Estambul, Bruselas, Madrid y Atenas. Promover el intercambio cultural es, precisamente, uno de los objetivos que esta compañía se ha propuesto, al igual que valorar las tradiciones populares y artesanales locales.
En Carrosello, el espectáculo que trae Ilfilodeldiscorso en esta ocasión a Barranquilla, El Maestro Teodorico llega con un simpático carrito que en un plis plas se convierte en un verdadero teatro del que surgen títeres, músicos y cantantes que interpretan piezas de Verdi, Rossini, Puccini o Leoncavallo. Los niños, sin lugar a dudas, están invitados a participar y cantar con los simpáticos títeres Tonio, Fígaro, Violetta o Butterfly.
Aurelio Cheveroni y sus amigos
Desfachatado, nada modesto, irreverente, capaz de comerse 37 perros calientes por minuto, escandaloso y definitivamente lobo, Aurelio Cheveroni es uno de los personajes más carismáticos de la televisión infantil en Colombia. Junto a sus compañeros de aventuras en el Club 10, la tierna (e irremediablemente fashion) gatita Mery Moon y el triceratops vegetariano Dinodoro, se metió en los hogares colombianos de la mano de sus mejores amigos, los niños.
Alrededor de 450 capítulos han sido emitidos desde que estos personajes salieron a la luz con la franja infantil del canal Caracol, a finales de la década de los noventa. Aunque la composición y presentación de los personajes del programa se han ido transformando, Aurelio, Mery y Dino son los pilares de su identidad. Además de su participación en segmentos como Historieta 10 y Magazine 10, estos personajes también divierten a los niños realizando giras en vivo por todo el país y participando en eventos infantiles y benéficos.
En la serie, Aurelio, Dinodoro y Mery son los peluches preferidos (casi siempre) de Juliana. La niña vive emocionantes y divertidas aventuras con sus amigos, cuyas travesuras en más de una ocasión la ponen en aprietos que después debe justificar ante sus padres. Las circunstancias vividas en cada episodio, ponen de relieve valores familiares y sociales, al tiempo que refuerzan los lazos de amistad y compañerismo de los integrantes de esta revoltosa pandilla.
Fundación Dra. Clown
No se trata de una persona si no de una fundación que agrupa a los Doctores de la Alegría, personas para las que no cabe la menor duda de que la risa es un remedio infalible. Se calcula que más de 25 mil personas han asistido a las terapias que esta fundación administra en hospitales y centros asistenciales, permitiendo procesos de recuperación y convalecencia en general más cortos y, definitivamente, entretenidos.
La Fundación Doctora Clown comenzó actividades en Colombia a finales de la década de los noventa en el hospital Simón Bolívar, de Bogotá. Con el tiempo, sus actividades se fueron extendiendo a otros centros hospitalarios, dirigidas en particular a los niños. Actualmente, alrededor de 400 personas son atendidas semanalmente en lugares como el Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt, la Fundación Cardioinfantil y el Instituto Nacional de Cancerología
Las visitas de los Doctores de la Alegría, fieles a la tradición Clown, no siguen una rutina esquemática. Por el contrario, sobre una serie de actuaciones preparadas, se va improvisando según variables como la reacción del paciente, su receptividad, sus necesidades y la enfermedad que padece. A partir de la música, la magia, el malabarismo, la cuentería, los chistes y otras manifestaciones artísticas, lo que se busca es hacer para el paciente más amable su estadía y favorecer la recuperación, al generar un ambiente favorable y una serie de reacciones fisiológicas asociadas al sencillo, amoroso y pleno acto de reír a mandíbula batiente.
James Giraldo, el mago más pequeño del mundo.

Aparece y desaparece pajaritos de colores, saca flores de donde no las hay, hace levitar mesas, rompe copas a la distancia con solo chasquear los dedos y, de vez en cuando, atraviesa espadas a su madre encerrada en un cajón. Todo esto formaría parte de las rutinas normales de un ilusionista profesional, pero James cuenta apenas con cinco años y, además, ya lleva tres en el oficio.
James se inició en el ilusionismo de la mano de su padre, Luis Fernando Giraldo, que saca tiempo libre a su negocio de refrigeración para su hobby de la magia. Comenzó con trucos sencillos que se han ido especializando al punto de que acompaña a magos adultos en sus presentaciones. Recibe clases de magia un par de veces a la semana con su entrenador, el mago Chalo’s, al tiempo que continua llevando la vida normal de un niño de su edad.
Su espectáculo, que ya se ha presentado en algunas ciudades colombianas como Medellín, Manizales y Pereira, está dirigido al público infantil. Pero ha participado también de eventos internacionales como el festival de Magia de Medellín. Para los magos que han compartido escenario con él, James posee un talento natural para este oficio, y sus compañeros adultos del Club de Ilusionismo de Antioquia le han adoptado como aprendiz y pupilo.
La Carreta literaria ¡Leamos!
Martín Murillo es un hombre que vive, literalmente, de la carreta. De hecho, sería más exacto decir que vive por la carreta. El mismo tipo de vehículo que tradicionalmente es utilizado en Cartagena para vender aguacates, patilla, plátanos y cocos por las calles, Murillo lo utiliza para repartir libros por toda la ciudad. Lleva en eso desde 2007 y ya se ha convertido en toda una institución. Al punto que ha empujado su carreta por las ferias del libro de Buenos Aires, Guadalajara, Caracas y Bogotá.
Hasta que surgió el proyecto de la Carreta Literaria, Murillo era, lo que se dice, un todero en condiciones. Lavaba carros, vendía bolsitas de agua y, en sus ratos libres, leía. El proyecto comenzó, animado por periodistas locales, con su colección personal que sumaba por entonces unos 150 títulos. Después Murillo fue encarretando a más gente y le vinieron apoyos de periodistas, gestores culturales y escritores, que gestionaron recursos y le ayudaron a completar una colección que hoy supera los 3.500 títulos.
Aparte de apostarse en lugares estratégicos de la ciudad, como la Plaza de Bolívar, para prestar libros, Murillo también acude a colegios, hospitales, eventos y cárceles, para promocionar la lectura, en particular entre los niños. Su filosofía es sencilla: hay que tener fe en los lectores. Todo lo que necesitan es alguien que sepa encarretarlos y les preste un libro. Luego ellos se van solitos por el camino de la lectura, del que probablemente ya no saldrán.
Biblioburro
Alfa y Beto deben ser los equinos colombianos más famosos del mundo, después de Conchita, la mula de Juan Valdés. Han sido destacados, por ejemplo, por el New York Times, el periodista de CNN Larry King y el premio Nobel de Paz José Ramos-Horta. Lo que este par de burritos hacen es ayudar al profesor Luis Soriano a llevar la lectura a veredas apartadas del Magdalena transportando una biblioteca sobre sus lomos. La original idea del profesor ha tenido tanta acogida, que hay proyectos similares en países como Chile, Italia, Venezuela, Timor-Lester, Etiopia y Kenia, que utilizan, además de burros, llamas, mulas, o camellos.
Este movimiento comenzó con poco menos de un centenar de libros, que el profesor Soriano iba transportando por iniciativa propia en La Gloria, Magdalena, y veredas cercanas. Su proyecto trascendió a los medios nacionales y comenzaron a sumarse personas e instituciones que ahora lo apoyan, al punto que su biblioteca ambulante ya cuenta con unos cinco mil ejemplares y el departamento del Magdalena ya tiene una Red de Biblioburros.
La idea de Soriano es muy sencilla pero sumamente eficaz, todo lo que hace es llevar a lomos de Alfa y Beto los libros y una mesa de picnic portátil. En las veredas realiza lecturas y presta ejemplares que, en su siguiente visita, son devueltos o cambiados por otros. El objetivo es estimular la lectura, aportar material didáctico a los niños y fortalecer los lazos comunitarios.
Los niños vallenatos del Turco Gil
Se han presentado en la Casa Blanca, la Quinta de los Olivos de Argentina, la Casa de la Moneda de Chile, el Palacio Imperial de Japón, así como en teatros de Venezuela, Washington, Tokio, Fukuoka, Pekín y Shanghái. Han participado en eventos por los derechos de los niños y en la Solemne Sesión Inaugural del Cuarto Congreso Internacional de la Lengua Española; han deslumbrado a presidentes, príncipes y reyes, y todo esto lo han logrado antes de cumplir 16 años, tocando composiciones clásicas del vallenato como La gota fría.
El debut de Los Niños Vallenatos fue en grande. De la escuela de Andrés Gil, estudioso de la música y maestro del acordeón, salieron los mejores alumnos directamente hacia Washington para presentarse en el National Simphony Hall y la ceremonia de encendido del Árbol de Navidad de la Casa Blanca. Desde entonces, 1999, han sido los embajadores mimados de la cultura y el folclor colombianos.
El repertorio de los niños vallenatos, cuyas edades oscilan entre los seis y los 16 años, está compuesto por piezas clásicas del vallenato, además de algunas modernas, al lado de composiciones tradicionales del folclor Caribe como cumbias y porros. Interpretando con maestría instrumentos propios de la región, son a la vez promotores y garantes del acervo cultural Caribe.
René Arregocés. La vuelta al mundo en 80 instrumentos.
La curiosidad de René Arregocés por la diversidad y los encuentros culturales lo han llevado por varios continentes, recogiendo las historias y las tradiciones asociadas a la música y sus instrumentos. Del folclor de países como Congo, Senegal, Mali, Togo, Francia, y por supuesto Colombia, surge la experiencia vivencial y sonora conocida como La Vuelta al Mundo en 80 Instrumentos, que sumerge a los niños en el aprendizaje musical, expandiendo sus percepciones acerca del mundo y la música.
Arregocés realizó estudios relacionados con distintas áreas del turismo en la Universidad Externado de Colombia, en el Pasadena City College de California y en la Universidad de Burdeos, en Francia. Precisamente en este último país, tras regresar de un periplo africano, surge la idea de La Vuelta al Mundo. Arregocés regresa a Colombia y se trae consigo ese experimento que comenzó a desarrollar en Marsella. Aquí se ha presentado en centros culturales y colegios de diversas ciudades colombianas.
Los talleres de Arregocés inician a los niños en la música, mostrándoles los sonidos producidos por diferentes objetos y la variedad de los instrumentos alrededor del mundo. Se trata de una experiencia directa donde los pequeños aprenden conceptos de rítmica, manipulan los instrumentos, los entienden, fabrican los suyos y son animados a crear historias y sonidos a partir de los mismos.
Colectivo Fusión Experimental
Música, danza, malabarismo, acrobacia, circo y proyecciones multimedia son algunos de los elementos que se encuentran en los montajes del Colectivo Fusión Experimental, una compañía de circo contemporáneo y artes escénicas, que llega al Carnaval de las Artes directamente desde Cali. Ángeles, el espectáculo que trae en esta ocasión a Barranquilla, recrea mediante técnicas de teatro, danza contemporánea y multimedia, el descenso de cinco seres celestiales al mundo y su interacción con los terrícolas.
El Colectivo Fusión experimental es una compañía que agrupa a clowns, actores, bailarines y artistas circenses que tiene como sede el Teatro Concha, ubicado en el barrio San Antonio de Cali. Allí, el colectivo desarrolla un trabajo de investigación y producción que se extiende a las distintas manifestaciones de las artes escénicas. Sus presentaciones pueden realizarse en escenarios tradicionales y alternativos, como hospitales, parques o una piscina olímpica.
Ángeles cuenta con un elenco de seis artistas que aprovechan recursos interdisciplinarios, desde los malabares hasta la danza contemporánea, para intervenir el espacio. El montaje, que tiene una duración aproximada de 50 minutos, crea una atmósfera celestial mediante elementos multimedia sobre la cual los actores, bailarines y artistas circenses desarrollan una propuesta de creación colectiva.
Swing Latino
Ganadores en casi todas las competencias nacionales de Salsa y serios competidores en los más importantes certámenes mundiales, en los que se han alzado como ganadores en varias ocasiones, Swing Latino ha conseguido convertirse, en poco más de una década, en la más fructífera y destacada escuela de baile del país. Son 45 parejas, diez de ellas conformadas por niños, que desde Cali han salido para tomarse los escenarios salseros mostrando destrezas del más alto nivel.
Fundada en Cali en 1999 por el bailarín y coreógrafo, Luis Eduardo Hernández, conocido como El Mulato, Swing Latino aparece bajo los reflectores mundiales apenas cinco años después cuando se corona campeón en el Congreso Mundial Salsa Open de Philadelphia, Estados Unidos. Dos años más tarde, en 2006, arrasa en el Festival Mundial de Salsa de Cali y, desde entonces, los colombianos no han parado de poner en aprietos a los competidores que tradicionalmente se habían repartido los laureles.
Se calcula que más de 200 millones de televidentes en el planeta han tenido oportunidad de apreciar las destrezas de Swing Latino a través de las transmisiones de los campeonatos hechas por cadenas como ESPN. Se reconoce que, a las rutinas y coreografías propias de este tipo de eventos, la escuela ha sabido aportar el estilo característico del caleño, elegante pero desabrochado, de pasos veloces y rigurosos, con la malicia y el sabor propios de la calle y los barrios populares.
Celso Román

En este lado del mundo no hay antología de literatura infantil que deje de incluir, al menos, uno de los cuentos de Celso Román. Sus textos han sido utilizados por maestros de todo el país para introducir a los pequeños en el fantástico mundo de la literatura y, al tiempo, enseñarles el origen de las cosas y la conservación ambiental. Premiado en Colombia, Estados Unidos, México y Costa Rica, autor de una veintena de libros y un abultado número de cartillas para la educación ambiental y la divulgación científica, Román puede ser uno de los primeros referentes que tiene un colombiano que se inicia en la lectura.
Román es un escritor atípico, proveniente de la medicina veterinaria y la escultura, disciplinas que estudió en la Universidad Nacional. Al terminar su formación, recibió el Premio Enka por Los Amigos del Hombre, y partió a Estados Unidos para realizar estudios de postgrado en el Pratt Institute de Nueva York. Desde entonces, han corrido paralelas sus carreras escultórica y literaria, a las que ha sabido sumar su pasión por el medio ambiente.
Su obra se desarrolla en varios caminos. Por una parte se encuentran los libros infantiles y, por el otro, algo que él llama sastrería literaria, que consiste en crear textos que contextualizan conceptos científicos o ambientales con fines didácticos. La crítica ha señalado que este autor bogotano tiene la capacidad de encontrar universos paralelos contenidos en la realidad, a través de una mirada novedosa y sorprendida. Su estilo recupera las formas de los mitos y leyendas que explican el universo.
Bambazú
Heredera de la cultura, la música, los mitos y leyendas de los pueblos del Congo, de Angola Ecuatorial y de la Costa de Marfil, esta agrupación ha sido una de las principales embajadoras de Palenque en el Carnaval de Barranquilla durante más de treinta años. Once veces ha sido destacada con el primer lugar en la Gran Parada y otras seis con el segundo; al tiempo, ha representado al Carnaval en desfiles por varias ciudades colombianas y venezolanas.
Su nombre completo, con todo el linaje y los títulos, es Corporación Folclórica y Cultural Afrocolombiana Bambazú. Fue fundada en 1980 por Abraham Cáceres Julio, quien junto a sus hermanos Julio y Jairo, son reconocidos como los más notables gestores de la participación palenquera en las carnestolendas barranquilleras.
El trabajo de Bambazú va más allá de interpretar bailes y músicas tradicionales. Es un verdadero centro de formación para las nuevas generaciones, investigación del legado africano en el país y generación de cultura y tendencias. Bullerengue palenquero, cumbia de carnaval o abozao del Pacífico, son algunas de las manifestaciones que esta agrupación cultiva, promueve y mantiene vivas, generando a un mismo tiempo propuestas rítmicas y coreográficas novedosas.
Cristiana Amortegui

Con apenas doce años, Cristina Amórtegui ya tiene un curriculum equiparable al de un adulto profesional de la comunicación. Presidentes, escritores, pintores, reinas, cantantes y artistas han dado testimonios para su micrófono y su grabadora en entrevistas para radio, prensa y televisión. Locutora, periodista, presentadora y actriz, la polifacética y carismática Amórtegui se desenvuelve en los medios de comunicación con inteligencia, desenfado y una encantadora sonrisa.
Ésta barranquillerita cursa actualmente sus estudios secundarios en el Colegio del Sagrado Corazón. Ha tomado talleres de reportaje, narrativa y crónica con periodistas de la talla de Alberto Salcedo y ha compartido sala de redacción con otros como Ernesto McCausland y Juan Gossaín. En su corta y sustanciosa carrera ha formado parte de grupos de danza y teatro, y ha participado en programas de televisión para canales nacionales y para Telecaribe. También es colaboradora del proyecto Pelaos de El Heraldo, y ha presentado eventos como la Catedratón y Fantástico 2011.
Desde una cabina de radio, en un set de televisión o haciendo reportería a la par de sus colegas adultos de otros medios, Cristina Amórtegui es una periodista y presentadora consumada, que investiga y prepara su trabajo, orientado siempre a los intereses y expectativas del público infantil. Sin dejar de ser una niña simpática y elocuente, muestra en su oficio seriedad y respeto tanto por sus entrevistados como por su público.
